NUESTRA SALUD MENTAL EN TIEMPOS COMPLICADOS.

 

NUESTRA SALUD MENTAL EN TIEMPOS COMPLICADOS.

 

Introducción

Todos sabemos cómo cuidar la salud física: mantener la sana distancia, lavarnos las manos, practicar un deporte, ingerir alimentos saludables, dormir bien, etcétera. ¿Pero qué hay de la salud mental? La Organización Mundial de la Salud define la salud mental como “un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar los retos normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera, y es capaz de contribuir en su comunidad”.

Para ocuparnos de nuestra salud mental, debemos cuidar nuestra mente y emociones. El objetivo es darte herramientas que te ayuden a promover tu salud mental y bienestar emocional: un estado de satisfacción y plenitud interna, de alegría de vivir, que no depende de los estímulos sensoriales, sino de una mente sana y en balance.

Primero reflexionaremos sobre nosotros: qué nos pasa, qué sentimos, qué queremos, cómo hacemos para lograrlo, cómo superamos las dificultades que se nos presentan, cómo podemos lograr mayor bienestar.

Luego, reflexionaremos sobre nuestra relación con el entorno: cómo nos relacionamos con otras personas, qué queremos aportar al mundo, cómo sacamos el mayor provecho a nuestras fortalezas, cómo lidiamos con el exceso de información, cómo protegemos a nuestros seres queridos, cómo podríamos actuar de una manera que beneficie a otros.

Fortalecer estos factores mentales y emocionales te ayudará a tener relaciones sanas con otros, a ser más resiliente y a florecer.

Además, son los cimientos para desarrollar habilidades socioemocionales como el autoconocimiento, la autorregulación, la empatía, la colaboración y la toma responsable y ética de decisiones.

Deseo de todo corazón que te sea de beneficio y puedas estar mejor para ayudar a las personas que te rodean y te quieren.

Y recuerda: cambio yo, todo cambia.

 

IDENTIFICO MIS EMOCIONES

PARA CONOCER NUESTRAS EMOCIONES Lee el siguiente texto: Es muy importante que identifiquemos las emociones que sentimos, que les pongamos un nombre.

En el ambiente científico a esta habilidad se le llama granularidad emocional. Cuando sentimos una emoción, sobre todo desagradable, es normal que actuemos de manera inconsciente tratando de aliviar la molestia o dolor que nos produce.

Si esta emoción es recurrente, podemos generar un patrón de respuesta o hábito, que puede no ser la forma más constructiva de lidiar con la situación.

El problema es que, si nuestra granularidad emocional es limitada, podemos confundir, por ejemplo, tristeza con hambre y comer para aliviar la tristeza quizás no sea un hábito muy constructivo.

Hay diferentes formas de regular nuestras emociones. Algunas son más constructivas, como reinterpretar una situación difícil como una oportunidad para crecer; y otras son menos constructivas, como comer compulsivamente para aliviar la tristeza.

Te vamos a presentar diferentes estrategias para que puedas trabajar con tus emociones de una manera más saludable.

Para hacer esto, el punto de partida es conocerlas, ver como se manifiestan en nosotros y darles un nombre.

 

RECONOZCO MI REALIDAD

PARA CONOCER NUESTRAS EMOCIONES Lee el siguiente texto: Definitivamente nuestra realidad ha cambiado.

Por un lado, las rutinas diarias se han modificado, en muchos casos de manera abrupta y sin posibilidad de prepararnos.

Debemos pasar mucho más tiempo en casa, lidiando con las numerosas nuevas dificultades que se nos presentan. Por otro lado, estamos enfrentando una pandemia sin precedentes en la historia.

Noticias de todo tipo llegan a nuestros oídos: verdaderas y falsas, optimistas y pesimistas, objetivas y subjetivas, especulativas y sustentadas, personales y consensuadas, etcétera, etcétera y etcétera.

En este contexto, sentir angustia, ansiedad, estrés, miedo, incertidumbre o frustración es completamente normal. Hasta diríamos sano.

Estas emociones nos transmiten el mensaje de que algo está pasando y debemos estar atento. Sin embargo, si estas emociones están fuera de control nos pueden hacer actuar de maneras poco constructivas, como paralizarnos de terror o gritarle a un niño por algo insignificante, y hacernos sentir mal. Para el día de hoy te proponemos que investigues y explores cómo es tu nueva realidad, tanto externa como interna. Esta exploración nos servirá como base para que más adelante trabajemos con las situaciones que nos causan malestar, conflictos y problemas.

Bienvenidos a esta materia.

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